Una persona empuja dos maletas mientras abandona la sala de llegadas 1 de la Terminal 1 del Aeropuerto de Barajas, en Madrid el 4 de julio de 2020.
Una persona empuja dos maletas mientras abandona la sala de llegadas 1 de la Terminal 1 del Aeropuerto de Barajas, en Madrid el 4 de julio de 2020.

La consejera de Presidencia de la Comunidad de Madrid, Eugenia Carballedo, ha pedido este martes al Gobierno que se extreme el control en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas porque ascienden a 120 los casos importados de coronavirus en la región, de los cuales “solo cuatro” se registraron en el aeropuerto.

Así se ha manifestado al ser preguntada por los medios sobre la situación epidemiológica en la región después de presentar este martes el balance de asuntos aprobados por el Consejo de Gobierno regional.

En este sentido, ha explicado que han pedido tener un lugar en las dependencias del aeropuerto donde poder realizar test gratuitos a los viajeros que lleguen con destino a Barajas. “Lo hemos pedido por activa y por pasiva y lo lamentamos porque estas personas van a tener contacto con otras”, ha apostillado.

Una veintena de brotes activos en Madrid

En cuanto a los brotes en la región, la consejera ha señalado que “en total han sido 39 brotes y que, veinte de ellos están vivos, están controlados”. Así, ha añadido que el Gobierno ha dado “buena cuenta” de los últimos seis brotes notificados en consonancia con la transparencia con la que trabaja el Gobierno regional.

Además, ha subrayado que se trata de “un porcentaje muy menor respecto a la situación que tiene España en este momento”. “No me parece justo que se esté focalizando toda la atención mediática sobre la Comunidad de Madrid cuando la presión hospitalaria está siendo perfectamente controlada por la Consejería de Sanidad”, ha criticado.

Asimismo, ha recordado que a día de hoy hay 467 pacientes ingresados por coronavirus y 69 en UCI y que “no le parecen unas cifras para alarmar a la población”. En este sentido, ha subrayado que la Comunidad cuenta con un plan de elasticidad por el que pueden multiplicar en un treinta por ciento el número de camas.