El Gobierno de Castilla-La Mancha ha destacado que la región cerró el año pasado “batiendo un nuevo récord en la demanda de alojamientos de turismo rural y alcanzando el segundo mejor registro histórico en pernoctaciones”, pese a un mes de diciembre “que no fue positivo en las cifras para el sector”.

Así ha reaccionado la Junta después de que las pernoctaciones realizadas en alojamientos turísticos extrahoteleros (apartamentos, campings, alojamientos de turismo rural y albergues) de Castilla-La Mancha llegaran a un total de 185.014, según los datos provisionales publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El Gobierno regional ha señalado que la región alcanzó los 313.030 viajeros alojados en establecimientos de turismo rural, lo que supone un crecimiento del 2,6 por ciento con respecto al año 2018, “que ya fue de récord”, y “eleva el listón aún más para un sector que también se anotó el segundo mejor registro en pernoctaciones, con más de 688.000 a lo largo de 2019”, según ha informado la Junta en nota de prensa.

Además, remarca que la región “ha alcanzado un nuevo récord en demanda turística en alojamientos rurales pese a un mes de diciembre que no fue positivo”, comentando que en el último mes del año pasado, Castilla-La Mancha alojó en sus establecimientos de turismo rural a 30.380 viajeros y registró un total de 73.030 pernoctaciones, y sólo la provincia de Ciudad Real se desmarcó de la caída generalizada en el sector, con un crecimiento del 59 por ciento en viajeros (4.407) y del 24,7 por ciento en las pernoctaciones (10.217).

“Esos números convirtieron a la provincia de Ciudad Real en la más dinámica del país en las cifras de viajeros alojados en el mes de diciembre, un dato que se suma a la buena tendencia del territorio, que se confirmó en el año 2019 como la segunda provincia de toda España con mejor evolución en la demanda de alojamientos en turismo rural, alcanzando los 39.672 viajeros en todo 2019 (un 30,9 por ciento más que en 2018) y superando las 87.800 pernoctaciones (un 23 por ciento más)”, ha manifestado.

En este sentido, ha hecho hincapié en que “en su conjunto, el turismo rural cerró en 2019 un muy buen año”, ya que el volumen de viajeros alojados “es el más elevado de la historia”, y las pernoctaciones alcanzaron entre enero y diciembre “el segundo mejor registro histórico, por detrás del récord absoluto de 2018”.

Del mismo modo, apunta que la mejoría del sector se ha dado en tres de las cinco provincias, ya que, además de Ciudad Real, también superaron sus registros la provincia de Toledo, que creció un 9,1 por ciento en viajeros alojados (76.501) y un 1,8 por ciento en pernoctaciones (145.707); y la provincia de Albacete, que aumentó en un 2,8 por ciento el volumen de viajeros (76.006) y en un leve 0,1 por ciento el número de pernoctaciones (181.595). Por el contrario, Cuenca y Guadalajara cerraron el ejercicio por debajo de los registros del año anterior.

“Además, si a la demanda de alojamiento en turismo rural se le suma la extrahotelera, aquella que llega a través de los campings y los apartamentos turísticos, el récord del año 2019 sale aún más reforzado para Castilla-La Mancha, ya que este sector creció en un 4,8 por ciento en el conjunto del año en volumen de viajeros y en un 2 por ciento en el número de pernoctaciones, un incremento que ha sido de especial relevancia en los campings, donde las pernoctaciones crecieron en un 12 por ciento a lo largo del año pasado con respecto a 2018”, ha concluido el Ejecutivo autonómico.