Pantalla de plexiglás en el hotel a&o Düsseldorf.
Pantalla de plexiglás en el hotel a&o Düsseldorf.

Las consecuencias de COVID-19 han tenido menos impacto en Alemania y otros países europeos. Las restricciones de movimiento fueron menores que las de España o Italia, y esto permitió que algunos servicios esenciales, incluyendo los hoteles, siguieran funcionando en Europa. En ese escenario, la cadena hotelera a&o lanzó en Alemania y en otros destinos europeos un programa de descuentos especiales en sus alojamientos, destinado a categorías profesionales específicas que ha mantenido la actividad, lo que permitía seguir con el negocio en funcionamiento y proteger el empleo.

Las pantallas de plexiglás son parte de las medidas preventivas implementadas para huéspedes y empleados en todas las propiedades del grupo con sede en Berlín. Gracias al proyecto “Emergency Beds (Camas de Emergencia)”, la compañía pone habitaciones con grandes descuentos a disposición de ciertos grupos ocupacionales.

En Alemania, durante el pico de la crisis se prohibieron los viajes de placer, pero los hoteles se consideraron servicios esenciales y han permanecido abiertos y operando con algunas limitaciones para garantizar la seguridad de sus huéspedes. Se recomendaba trabajar desde casa, pero no era obligatorio, por lo que había algunos grupos profesionales que seguían viajando por trabajo entre ciudades y regiones, o que necesitaban un lugar seguro que pudiese funcionar como lugar de trabajo.

El 16 de marzo, las autoridades alemanas aplicaron limitaciones específicas a los movimientos de los cuidadanos, más estrictas pero no tan duras como en España o Italia, donde las medidas de confinamiento han forzado a millones de personas a quedarse en casa.

Alemania incluyó más actividades en la categoría de “actividades esenciales” que en España, por lo que se mantuvieron abiertas más empresas, incluidos restaurantes o cafeterías con servicio de comida a domicilio (abiertos de 6 a 18 horas), supermercados, mercados al aire libre, farmacias, peluquerías, tintorerías, bancos, estaciones de servicio o incluso material de construcción, jardinería o tiendas de animales.

Protegiendo las empresas y el empleo
Al mismo tiempo, con la prohibición de los viajes de ocio, los alojamientos se enfrentaban a desafíos operativos: por ejemplo, la cadena a&o registró una disminución en las pernoctaciones de hasta el 90 por ciento en comparación con el mismo período del año pasado.

El proyecto “Emergency Beds” se puso en marcha en todos los destinos en los que a&o tiene alojamientos y en los que los hoteles pueden seguir operando; y esto ha permitido la cadena seguir funcionando, proteger el empleo en la industria y ofrecer una alternativa de alojamiento a los trabajadores que necesitaban trasladarse, contribuyendo de esta manera a paliar los efectos de la crisis del COVID-19.

Después de un mes, hasta 18,000 pernoctaciones se han beneficiado de “Emergency Beds” en todos los destinos europeos, con una tarifa plana de 25 euros por noche (para habitaciones individuales y dobles), disponibles para huéspedes cuya actividad se ha visto afectada de alguna manera por esta crisis (desde empleados de servicios de policía y salud, a embajadas, administraciones, y otras organizaciones). “18,000 pernoctaciones son una fracción de nuestra ocupación habitual en esta época del año, sin embargo, en muchos sentidos, es una señal importante y positiva”, apunta Oliver Winter, fundador y CEO de a&o. “Este proyecto demuestra la creatividad y el compromiso de nuestro equipo, vital para una empresa en momentos como estos; y pone el foco en la importancia de nuestra industria, incluso en un momento en que la actividad de nuestro sector está en suspenso“.

Las tarifas reducidas de “Emergency beds”, destinadas entre otros, a empleados de las empresas de construcción o bomberos, a apoyar los refugios de mujeres y personas sin hogar, o como opción de oficina para las empresas, “de ninguna manera son un sustituto, pero sií una opción practica y compromiso razonable, que motiva a todo el equipo en estos tiempos, extremadamente difíciles”, explica Winter.

El día después: preparando la recuperación
Desde el pasado 20 de abril, Alemania ha levantado algunas de las restricciones más estrictas: han reabierto las tiendas con superficies de más de 800 metros cuadrados, y también lo han hecho los concesionarios de automóviles, tiendas de bicicletas y librerías, independientemente de su tamaño; y las escuelas volverán a abrir sus puertas, gradualmente, a partir del 4 de mayo. Se mantienen, no obstante, el distanciamiento social (hasta el 3 de mayo) y los principales eventos y reuniones están prohibidos hasta el 31 de agosto.

A medida que Alemania y todos los países europeos dan pequeños pasos hacia la “nueva normalidad”, a&o también está preparando sus instalaciones y capacitando a sus equipos para recibir a sus huéspedes, en cuanto sea posible. Durante las semanas en que se abrieron los alojamientos de la cadena, a&o instaló mamparas protectoras de plexiglás, proporcionaron dispositivos de desinfección gratuitos en las áreas comunes y han reducido la capacidad de sus habitaciones a la mitad. Además, la compañía está trabajando en un plan integral para reabrir a todos los viajeros una vez que se les permita viajar, que incluirá impulsar el autocheck-in y soluciones móviles para la apertura de habitaciones, entre otras medidas.