Panadería y repostería con acento francés en pleno centro de Madrid. (Foto: Maison Kaiser)

Andan revolucionados estos días en París con la reapertura de los almacenes “Samaritaine”, reconvertidos en emporio del gran lujo después de 16 años de obras y una inversión extremadamente millonaria. Dejémoslos que disfruten, porque en Madrid también tenemos nuestra alternativa parisina, más al alcance de nuestros bolsillos… y de nuestras papilas gustativas.

Ahora que la pandemia parece batirse en retirada ha llegado el momento de redescubrir la capital de España. Dentro de las muchas opciones que siempre ofrece la Villa y Corte, pocas cosas más placenteras que dar gusto al gusto. Para eso debemos contar, desde ya, con los tres establecimientos de la cadena Maison Kayser, cuyas aperturas hasta ahora habían quedado eclipsadas por todo lo que hemos pasado en el último año.

Un buen consejo viajero: parada y fonda a la francesa en Maison Kaiser antes de seguir ruta por Madrid. (Foto: La Crónic@)ruta por Madrid.
Un buen consejo viajero: parada y fonda a la francesa en Maison Kaiser antes de seguir ruta por Madrid. (Foto: La Crónic@)

Mucho más que croissants

Cualquiera que haya viajado a París coincidirá en rendir tributo de eterno agradecimiento a la repostería de aquel país. En su capital, el croissant se hizo arte y habitó entre nosotros, desde hace al menos un par de siglos. Y junto con el universal bollo, todo lo demás.

Obrador. (Foto: Maison Kaiser)

Mitad boulangerie, mitad pâttiserie, desde 1996 Eric Kayser ha ido perfeccionado su modelo de negocio, extendido ya por varios continentes, con escala en Londres, Nueva York, Tokio, Singapur, Lisboa o Ciudad de México. Y en Madrid, insistamos.

Aquí empezó pot Velázquez, 126. Actualmente tiene otro local en el 22 de Fernando VI y un tercero, especialmente encantador, en Príncipe de Vergara esquina calle de Alcalá. A menos de cien metros del Retiro, es una gran opción para empezar o concluir un paseo por el parque, solo, en pareja o en familia… pero siempre con el buen sabor de la amplia carta de Maison Kayser, a la vista en sus vitrinas, constantemente renovadas.

En el principio de todo, en el siglo pasado, fue el pan… y lo siguen consiguiendo, con una quincena de tipos diferentes, ya sean baguettes o en hogaza. Ni faltan ni fallan los croissants, pero son los brioches los que provocan más deleite, entre la bollería. Junto con ello, un amplio surtido de salados, acompañado (si es para tomar en sala) con cualquiera de sus muy especiales cafés.

Un gran placer, asumible y en Madrid.

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