La Fundación de Amigos de las Abejas junto a la Asociación de Turismo Rural ´Viajando por los Pueblos Negros´ han puesto en marcha las primeras rutas de apiturismo en la provincia de Guadalajara bajo la denominación ´Rutas de Flora y Miel´, que, con partida en el Ocejón, concretamente en Campillo de Ranas y Valverde de los Arroyos, persiguen poner en valor el turismo apícola.

Se trata de un proyecto novedoso en la provincia de Guadalajara, que además que potenciar el potencial de apicultura y sus valores saludables, pretende sensibilizar a la población sobre la creciente mortandad de abejas en la actualidad, colaborar en la polinización de la flora autóctona y dinamizar el territorio, tal y como ha explicado Joaquín Castelo, de ´Viajando por los Pueblos Negros y miembro de la Fundación´.

Este proyecto, que es hoy realidad gracias a la ayuda de la Asociación para el Desarrollo Local de la Sierra Norte, a fondos de la Unión Europea, la Junta de Castilla-La Mancha y la Diputación provincial de Guadalajara, contempla dos rutas de recorridos cortos y actos para todos los públicos que cuentan con el código QR que se puede descargar en el móvil.

En el caso de la que parte de Campillo, denominada ´La Senda de Vallejo Terrero´, tiene un recorrido que discurre por una zona de jarales y prados húmedos, donde también se pueden ver colmenas de tronco y de polinización y restos de un antiguo lavadero o una fuente artesanal que se empleaba para sistema de riego para los prados.

La que parte de Valverde de los Arroyos, ´Camino de la Angostura´, tiene un recorrido por zona de árboles frutales y se adentra en un robledal con castaños centenarios y plantas, y también colmenas, atravesando ecosistemas distintos.

El próximo 30 de mayo hay una visita gratuita organizada para darlas a conocer, que partirá de la Plaza de Valverde de los Arroyos. Después se proyectará la película ´Mucho más que miel´.

Por su parte, el presidente de la Fundación Amigos de las Abejas, Luis Pérez, ha vuelto a lamentar la falta de control de enfermedades como la varroa y la necesidad de un tratamiento más efectivo para combatir este "enorme problema".

Precisamente, según ha dicho, en la zona de Cantalojas han conseguido que, mediante la instalación de unas colmenas denominadas higiénicas, las abejas haya sobrevivido a este parásito por un periodo casi insólito de tres años. Esto ha motivado que ahora la Universidad Complutense de Madrid se haya interesado por su investigación.