Entre bosques eurosiberianos de tilos, acebos y tejos, los últimos que persisten de este tipo en nuestra península.
Si tenemos paciencia y con unos prismáticos podemos divisar numerosas especies de aves habitando sus escarpes y roquedos, que la erosión ha dado forma, en paredes verticales asombrosas y espectaculares y que sirven de cobijo al buitre, el escaso y peculiar alimoche, águilas reales, halcones peregrinos o búhos reales.

En sus ríos, como el Júcar, abunda la trucha común, y albergan especies autóctonas como el barbo, la bermejuela y el cachuelo. Pero lo mejor es disfrutar en torno a las hoces y cañones de los ríos Júcar y Escavas, donde hay numerosas "ciudades encantadas”, y espacios donde el agua es el protagonista y podemos practicar algún deporte de aventura, como en Enguídanos para vivir toda una experiencia practicando barranquismo, piragüismo o rafting por citar sólo un ejemplo.

La serranía de Cuenca alberga muchos rincones, muy diferentes, pero con un denominador común como es su belleza, rincones como las torcas declaradas Monumento Natural en Cañada del Hoyo con sus lagunas calcáreas, el nacimiento del río Cuervo en Vega del Codorno, un paisaje muy singular, espectacular y sumamente refrescante, por las caídas de agua y el desgaste de las rocas que invitan a pasear y a relajarse escuchando el sonido del río Cuervo.

Muy cerca encontramos también otro paraje singular como es el Parque Cinegético del Hosquillo. Un lugar que nos permite ver en su entorno osos, lobos, cabras montesas, ciervos, gamos, corzos y jabalíes. Además, podemos pasear por su valle, de increíble belleza, donde conviven aves rapaces y nutrias, entre bosques de pinos y las riberas de los ríos Escabas y de las Truchas.